En los próximos meses se generará el cambio de mando presidencial, lo que significa un nuevo comienzo para las diversas áreas presentes en el Estado de Chile. En la discusión pública estarán a la vista aquellos temas álgidos que han sido fuente de discusión pública durante el último mandato de la presidenta Michelle Bachelet, reforma tributaria, reforma educacional, reforma laboral, entre otros, todas ellas de suma importancia para el desarrollo del país. Sin embargo, existe un elemento menos controversial, o al menos eso es lo que se puede apreciar de acuerdo a la discusión pública que los medios nos informan, me refiero a cuál será la visión cultural de este nuevo gobierno, cuáles son sus desafíos y que podemos esperar de ellos.

 

En este artículo profundizaré en el área cultural que nos convoca, la música.

 

Antecedentes

En los últimos años se han presentado varios avances en materia de áreas culturales, la promulgación de que nuestro viejo conocido “Consejo Nacional de la Cultura y las Artes” ahora será Ministerio, lo que evidentemente abre interrogantes sumamente interesantes, sobre cómo será su futuro, cuál será su real impacto, se logrará evidenciar una diferencia entre un “consejo” y un “ministerio”, etc.

Por otro lado se ha impulsado, desde las bases de los creadores musicales, la urgencia de tratar la música como industria, por lo que ha nacido el primer Nodo de Industria Musical apoyado por CORFO, la primera asociación de emprendimientos independientes musicales (IMI Chile), y desde el CNCA se ha impulsado la elaboración de un marco de trabajo, desde las políticas públicas, llamado “Política  Nacional del Campo de la Música 2017-2022” en cual se puede visualizar cuáles serán los ejes de apoyo para este campo, como por ejemplo: formación, educación, creación, difusión, internacionalización, situación laboral, asociatividad y patrimonio.

 

Por otro lado, en mi rol de Jefe de Carrera de un plan de estudios musical me es de suma importancia mencionar las deficiencias en cuanto a educación musical en etapas escolares, de la poca importancia a nivel político de ésta (pese a cientos de estudios científicos que avalan la importancia de la música para el desarrollo de cualquier ser humano en su forma más holística) y de cómo los sistemas de acreditación universitarias canibalizan carreras artísticas, dado que las instituciones educacionales buscan con fervor poder acreditarse y para esto deben cumplir con criterios que el CNA indica, como porcentajes de empleabilidad de las carreras, y esto es un punto en que las carreras artísticas y creativas se ven debilitadas ya que no aplica debido al mercado nacional y a la naturaleza propia de ellas, a diferencia de carreras como derecho, ingeniería y medicina.

 

Finalmente, cabe destacar muchas otras áreas que nacen desde los mismos actores de la industria musical y no desde el Estado,  no es recargándolo en un rol de mecenas, si no que el privado pueda crear instancias y entidades para el apoyo de su sector y que el rol del Estado sea poder brindar un espacio para que esto ocurra y no ahogarlo.

 

Desde mi punto de vista, el nuevo Ministerio de Cultura, las Artes y el Patrimonio tiene una labor clave en el desarrollo de largo plazo de la nación, no sólo para identificar todas aquellas áreas en las que la cultura se desarrolla, si no que debe ser capaz de convocar y generar instancias de apertura y de esta forma, lograr que todos los esfuerzos independientes puedan crear una industria local que será clave para el desarrollo futuro. La mira de este Ministerio debe estar puesto en la generación de un ecosistema que logre involucrar a los diferentes actores de la sociedad, no sólo artistas o creadores independientes que se logran asociar con mucho esfuerzo, si no que también debe generar la facilidad para que personas y entidades privadas puedan intercambiar soluciones y apoyo. Mientras más expedita sea la conversación entre ellos como aliados público-privados, mucho más rápido y eficiente será el crecimiento necesario para construir y consolidar una industria.

Poder vincular regiones y actualizarlas al nivel de Santiago para que los corredores funcionen es una gran misión que lograría una circulación ágil.

 

Efectivamente el nuevo Ministerio de Cultura debe preocuparse por el largo plazo y por lo importante, declarar una visión país más allá de los problemas administrativos que hoy está buscando resolver.

 

Para poder lograr este cometido, la construcción de un ecosistema es clave, la integración bottom-up es un marco referencial que debe ser incluido en cada decisión que se adopte. Como ejercicio proponemos una lista de lo que se podría llegar a implementar:

  • Educación escolar básica y parvularia con especial atención al lenguaje musical.
  • Apoyo a las instituciones musicales de educación superior para contar con un cuerpo de profesionales que haga avanzar el desarrollo musical.
  • Salas de ensayo y creación en regiones y comunas, con una política similar a lo que se desarrollo con el incentivo al deporte con más canchas de futbol.
  • Apoyo a eventos y festivales regionales que privilegien artistas nacionales, consolidando una ruta de turismo cultural.
  • Aumentar al 30% la música nacional en radios en alianza con los Radiodifusores.
  • Apoyo y fortalecer el desarrollo de catálogo de música nacional por parte de sellos nacionales.
  • Ley del Teloneros articulada con los productores y promotores nacionales, entendiéndola como la alianza para el desarrollo de la música y no como imposición u obligatoriedad.
  • Fomento a la circulación de contenidos musicales en colegios, universidades, institutos y CFT.
  • Cada película financiada por fondos del Estado debe contar con música nacional.
  • Promover el uso de música nacional en publicidad y otros productos audiovisuales.
  • Promover la participación de artistas locales en Festivales Regionales e Internacionales.
  • Rescate patrimonial de repertorio tradicional e instrumentos típicos para nuevas generaciones a través de versiones con artistas actuales.
  • Creación de Marca Sectorial y Oficina de Internacionalización de Música Nacional para Latam, Asia, USA y Europa. (colocación en radios, playlist, películas, publicidad). – Trabajo directo con publishers y productoras internacionales.
  • Promover la realización de Premios a la Música Nacional (de todas las áreas artísticas y técnicas) con incentivos que realmente logren impulsar una carrera en el sector.
  • Que artistas locales, de renombre y académicos destacados circulen por Chile enseñando.
  • Apoyo a Entidades de Gestión Colectiva para mejoras en recaudación y fiscalización para distribución a todos los autores y creadores.
  • Promover que artistas internacionales vengan a producir contenidos musicales a Chile, con condiciones que privilegien la participación de estudios de grabación, músicos, ingenieros y productores locales.
  • Apoyo a programas televisivos que incluyan bandas en vivo.
  • Fortalecer la formación de intermediadores profesionales para la música, tales como Managers y curadores regionales.
  • Apoyo al acceso a canales de comunicación para la difusión de música y eventos locales que promuevan la formación e inclusión de nuevas audiencias.
  • Programas de e-learning de enseñanza musical (instrumentos, estilos, historia, industria, etc) por internet para llegar a todo Chile y que esto apoye la educación escolar en estos temas.
  • Promoción de Showcases internacionales, en Chile y en el extranjero para agentes globales de la industria.
  • Seguimiento a vacíos en la reglamentación tributaria existentes en el sector, tendientes a normalizar y a promover la producción de espectáculos y contenidos, a la vez que mejorar la trazabilidad de la cadena productiva.
  • Plataforma digital para la muestra y acceso a música nacional desde cualquier parte del mundo.
  • Fortalecer la educación de Negocio de la música a actores de la industria.
  • Fortalecer la innovación y el uso de tecnologías para la construcción de una inteligencia sectorial.
  • Apoyo a la adquisición de equipamiento de amplificación a colegios y salas de concierto comerciales.
  • Fortalecer los espacios de generación y trabajo cooperativo y asociativo.

Muchas de estas acciones ya tienen algún antecedente y/o actor que las está realizando, tanto independientes como desde el CNCA, incluso en regiones, la clave está en lograr identificarlos a todos y crear la instancia para la interacción entre ellos, de esta forma el ecosistema solo debe empezar a vincularse.

 

Conclusión.

Para cerrar, es fundamental darle un sentido a todo este trabajo, lo importante versus lo urgente,  la vinculación de las personas con la música ha quedado clara en las últimas encuestas de consumo cultural, la música es para el desarrollo individual tan importante como los efectos que esta tiene a nivel colectivo.

La vinculación de la cultura en cada área de la vida diaria y de las decisiones país es otro elemento aglutinador, como el aceite que hace que todo se mueva y que da sentido al trabajo colectivo es mucho más real que lo que se ha querido hacer parecer. En este sentido la música tiene ventaja, porque siempre nos junta.

 

 

Texto_Nicolás Aviles  t: @NicoAvilesV | Foto : Archivo Sonosapiens